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[164] Antes de entrar en las elecciones, para hombre affectarse a la vera doctrina de Christo nuestro Señor, aprovecha mucho considerar y advertir en las siguientes tres maneras de humildad, y en ellas considerando a ratos por todo el día, y asimismo haciendo los coloquios según que adelante se dirá.
 
[165] 1ª humildad. La primera manera de humildad es necessaria para la salud eterna, es a saber, que así me baxe y así me humille quanto en mí sea possible, para que en todo obedesca a la ley de Dios nuestro Señor, de tal suerte que aunque me hiciesen Señor de todas las cosas criadas en este mundo, ni por la propia vida temporal, no sea en deliberar de quebrantar un mandamiento, quier divino, quier humano, que me obligue a peccado mortal.
 
[166] 2ª humildad. La 2ª es más perfecta humildad que la primera, es a saber, si yo me hallo en tal puncto que no quiero ni me afecto más a tener riqueza que pobreza, a querer honor que deshonor, a desear vida larga que corta, siendo igual servicio de Dios nuestro Señor y salud de mi ánima; y, con esto, que por todo lo criado ni porque la vida me quitasen, no sea en deliberar de hacer un peccado venial.
 
[167] 3ª humildad. La 3ª es humildad perfectíssima, es a saber, quando incluyendo la primera y segunda, siendo igual alabanza y gloria de la divina majestad, por imitar y parescer más actualmente a Christo nuestro Señor, quiero y elijo más pobreza con Christo pobre que riqueza, oprobrios con Christo lleno dellos que honores, y desear más de ser estimado por vano y loco por Christo que primero fue tenido por tal, que por sabio ni prudente en este mundo.
 
Este texto, que se debe considerar durante todo el tiempo que dure la elección, nos indica la actitud interior necesaria para vivir el discernimiento ignaciano: el deseo sincero y sin engaños de más imitar a Cristo. Este discernimiento es, por tanto, obra del amor al Señor, y solo se puede hacer en contexto de amor, esto es, entrando en la contemplación de los misterios de Cristo.. Por eso, solo una persona que conozca y viva el Evaneglkio podrá tener discernimiento.  Es interesante ver que San Ignacio pone un modo de oración menos especulativo y más afectivo como el modo de orar cuando uno se mete en el discernimiento.
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